“A Alfon, Joan y Aida, aunque a veces,
entre nosotros, las palabras falten”
Abrasa el viento en las islas,
encoge la tierra,
el mar, reconquista.
Las antípodas, hoy,
necesitan acercarnos sus dolores,
sus nada exóticos clamores.
Avanza, pues, el agua salobre.
Con su lengua ataca,
espera en la retaguardia
afilando su nombre y su apellido
el que mercadea con genes
para patentar la vida.
Como en un collar de cuentas roto,
las perlas van a la deriva
y desde aquí, indiferentes,
observamos la tierra
apoyando los codos en ella
como si nada ocurriera.
Gira el mundo,
gira y gira,
se terminan los recursos,
desaparecen bajo olas colosales
y allá lejos,
lejos hasta para los navegantes,
escriben mensajes de socorro los niños
y allá lejos,
lejos hasta para el aire,
resisten las embestidas
de dioses
traficantes y emperatrices.
© Silvia Delgado Fuentes
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Datos de la autora
Silvia Delgado Fuentes, España, 1968 | Nació en un pueblo de la rioja alavesa, desde entonces hasta ahora, es nómada de pieles y geografías. Difunde sus versos en montajes que realiza alternando texto, música e imágenes. Es autora de los siguientes libros de poemas: “Ángeles cotidianos”, “Y que hablen en mis palabras”, “No está prohibido llorar con los supervivientes”, “Las cuarenta chimeneas del infierno”, “Canción inútil para Palestina” y “Nanas de rodillas”.
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