La bestia babea con deleite,
camina revisando su desastre,
aferrados a sus calzones,
temiendo caerse y ser pisoteados
rezan oscuros nigromantes.
La bestia tiene herida la voz y las ideas,
no sabe lamerse los ultrajes,
prefiere ser caníbal y alimentarse de su sangre,
prefiere masticar su propia carne
antes que reconocer que tiene hambre.
La bestia llega a todas partes,
destroza con sus caries
el pan, la tierra, el aire,
destroza, de los otros, el futuro
y de sí mismo,
devora el presente.
La bestia no llora
ni amamanta a sus hijos,
ni los despioja,
ni los acaricia.
La bestia aborrece
a quien le exige pan, techo o abrigo.
La bestia se sacude
los proyectos milagrosos,
aparta a manotazos
a aquellos que se atreven
a robarle los cántaros o el grano.
La bestia es peor bestia,
si cabe,
para sus padres, hijos y hermanos.
– Cerca de 31 millones de estadounidenses no saben de dónde va a salir su próxima comida.
– 15.6% carece de seguro médico.
– 18000 personas mueren cada año porque no tuvieron atención médica o muertos de frío...
– 8´2 millones de parados.
– 13% personas sin hogar.
Etc, etc, etc...
© Silvia Delgado Fuentes
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Datos de la autora
Silvia Delgado Fuentes, España, 1968 | Nació en un pueblo de la rioja alavesa, desde entonces hasta ahora, es nómada de pieles y geografías. Difunde sus versos en montajes que realiza alternando texto, música e imágenes. Es autora de los siguientes libros de poemas: “Ángeles cotidianos”, “Y que hablen en mis palabras”, “No está prohibido llorar con los supervivientes”, “Las cuarenta chimeneas del infierno”, “Canción inútil para Palestina” y “Nanas de rodillas”.
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