Nacieron de rodillas,
en aquella región
donde llueven desde siempre injusticias.
Tantos enfermos inocentes,
tantos inocentes muertos
tantos inocentes vomitando
muertes azules y amarillas.
En aquella región
donde soplan vientos de codicia,
nacieron de rodillas.
El sueño fue demasiado largo,
demasiado azules los cuerpos,
demasiados cielos,
demasiados... silencios.
Nacieron de rodillas
en aquella región
de dioses trágicos
y despertaron dueños
del horror y del fracaso,
propietarios de desiertos huecos,
despertaron de rodillas
y hoy continúan
heroicamente inclinados
mientras, desde lejos,
erguidos, los patriarcas,
borran nombres y apellidos.
En aquella región
de agrias realidades
nacieron de rodillas
y eso es todo.
Más de 7000 personas murieron en cuestión de días al producirse un escape de gas en una planta química de Bhopal, India, la noche del 2 al 3 de diciembre de 1984.
A lo largo de los últimos 20 años, la exposición a los compuestos químicos ha provocado la muerte de otras 15000 personas y miles más sufren enfermedades debilitantes para las cuales no se ha encontrado un tratamiento eficaz.
20 años después los supervivientes siguen esperando una reparación justa, asistencia médica y tratamientos adecuados y una total rehabilitación social y económica.
El caso de Bhopal es un ejemplo de cómo las empresas eluden sus responsabilidades en materia de derechos humanos.
© Silvia Delgado Fuentes
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Datos de la autora
Silvia Delgado Fuentes, España, 1968 | Nació en un pueblo de la rioja alavesa, desde entonces hasta ahora, es nómada de pieles y geografías. Difunde sus versos en montajes que realiza alternando texto, música e imágenes. Es autora de los siguientes libros de poemas: “Ángeles cotidianos”, “Y que hablen en mis palabras”, “No está prohibido llorar con los supervivientes”, “Las cuarenta chimeneas del infierno”, “Canción inútil para Palestina” y “Nanas de rodillas”.
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